Carta

Querido Gustavo:

Tenía la necesidad de escribirte, estuve pensando que tal vez mis palabras ayuden. Aunque no te conozca y puede que nunca lo haga, aunque no vayas a leer lo que te escribo.
Hace un par de semanas estuve hablando de vos con un amigo, hacía ya unos días que no buscaba noticias de tu estado de salúd y mi amigo me contó que las cosas no están bien; me contó que tu situación le recuerda a lo que pasó con su papá.
El papá de Fede, hace ya muchos años, sufrió un accidente cerebro-vascular, y (al igual que a vos) cuando le retiraron los fármacos que lo inducían al coma, no se despertó. Lo llevaron a un centro de recuperación con la esperanza de que sucediera -si se quiere- un milagro, y después de muchos años de espera, falleció.
Me encuentro, entonces, en una situación absurda, porque desde que Fede estableciera la similitud de tu situación actual con la historia de su viejo, yo tengo una angustia clavada en el pecho. Así de cursi y novelero como suena, así es como lo siento. Por que yo tenía la esperanza de que alguien un día me dijera “¡viste, Ro, que se despertó Cerati !” y ahora siento que tal vez eso no vaya a pasar nunca.
Leí en alguna página de apoyo que es una buena idea esuchar tu música aunque sea una vez por día, para mandarte energía positiva, para que sientas que pensamos en vos y te queremos de vuelta. En mi opinión personal, Bocanada es el mejor disco de la historia, las sensaciones que me transmite después de tantos años de escucha ininterrumpida no pueden compararse con las sensaciones de ningúna otra música, de ningún otro músico. Para mi, poner Bocanada y pensar que no voy a escucharte tocarla nunca más es como una puñalada en el medio de esa sensación, una insoportable necesidad de llorar. Llorar por alguien a quién no conozco no parece tener mucho sentido, pero tengo la suerte de no conocer el sentimiento de tristeza provocado por la ausencia de alguien a quien quiero;  lo que me pasa se siente como creo que se sentiría perder a alguien querido, aunque no tenga sentido declararte un amor absurdo.
Tal vea durante toda tu vida fuiste un cretino; tal vez, de haberte conocido, me habrías caído mal y todo esto no me estaría pasando. Pero no te conozco y estoy triste. Igual de triste que cuando mi amiga Nadia me contó que había muerto Peña. Él, que compartió conmigo esos momentos inolvidables en los que yo (espectadora emocionada y férrea) y él (actor extraordinario, voraz, incorruptible) nos encontrábamos en el recinto de un teatro y nos conocíamos más a través del tiempo que duraba cada obra. Las noches prendida a la radio en las que lo escuchaba delirar con la presición de un relojero y bordar minuciosamente cada uno de esos brillantes personajes, las semanas de ansiedad mirando sobre el escritorio la entrada a un nuevo espectáculo, las tardes buscando por las calles de Córdoba el afiche perfecto para arrancar con todo cuidado y después pegar (a pesar de la no aprobación de mi hermano) en alguna pared de casa… Todas esas sensaciones, esos momentos personales entre él y yo ya no volverían. Peña era uno de mis favoritos y ya no está. Pero vos sí, vos todavía estás ahí.
Tal vez, si todo esto pasa y te despertás y seguís viviendo y siendo el artista luminoso y mágico que has sabido ser a través de los tiempos, tampoco tenga la oportunidad de conocerte. O quizás te conozca y descubra que sí sos un cretino, pero lo prefiero y no me importa. Sé todo lo que cretino que quieras, pero por favor no te vayas.


Anuncios

3 pensamientos en “Carta

  1. adrifff dice:

    simplemente Hermosa carta, muy emocionante, para aquellos como yo que crecimos escuchandolo, para nosotros que el nos enseño que el amor es amarillo tu nota es realmente hermosa… yo tambien sueño con lo mismo.. el entrar al laburo abrir la voz y leer “Cerati Despertó”… hoy mas que nnunca se despierta en mi esas ganas de Reordenar sus atomos para simplemente verlo aparecer…. vas a mi blogroll te cuento…

  2. nt dice:

    Gracias Adrifff !!! Esto está igual de abandonado que siempre pero gracias 😉

  3. fag dice:

    siempre las cartas más difíciles, las que inspiran más miedo y más respeto, son aquellas que están por escribir.
    aquellas guardadas en un cajón, cerradas con llave, y que “algún día tenemos que escribir”.
    tabucchi lo define perfectamente.
    yo lo estropeo al intentar contarlo de memoria.
    soy demasiado vago como para levantarme y copiar la referencia.

    qué gran sensación compartida, esa de escribir a un desconocido..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: